EMPRESAS

COMPLIANCE: El arma de las empresas contra el COVID-19.

La posibilidad de que se produzcan contagios supone un riesgo de comisión de varios delitos relacionados con la salud de las personas, protección de datos, falsificación de documentos, mercado y consumidores... y, por lo tanto, debe incluirse en el Programa de Compliance para la monitorización de tal riesgo.

Fernando de la Cueva. Abogado. Especialista en Compliance y Protección de Datos

15/09/2020

En España aún no existe conciencia de la importancia de los Programas de Compliance para las empresas y, menos aún, se palpan los beneficios que tales Programas suponen para estas. Aún restan años para que se asuman los Programas de Compliance como algo imprescindible en el sector empresarial, de similar importancia y naturaleza a las materias de Prevención de Riesgos Laborales o la Protección de Datos de carácter personal.

La mayoría de las empresas tienen la creencia infundada del alto coste que supone la implantación y desarrollo de tales Programas, acrecentada esta apreciación debido a la inobservancia de sus beneficios. Es necesario entonces preguntarse: ¿qué le supone a una empresa mayor coste, la contratación de un Programa de Compliance o el pago de sanciones penales por delitos contra la intimidad (Protección de Datos), el medio ambiente, los derechos de los trabajadores, el blanqueo de capitales, competencia desleal, Hacienda y Seguridad Social o, tal vez, daños informáticos?

Es evidente que las sanciones serán siempre más elevadas que el coste que supone el Programa de Compliance. Si bien, mientras no se materialicen riesgos de incumplimiento normativo, señal de la efectividad del Programa, los costes que genera Compliance podemos calificarlos como “los costes de la tranquilidad”, el coste de una especie de seguro para evitar sorpresas desagradables y inesperadas que condicionen el desarrollo normal de la actividad empresarial.

Además de lo anterior, una de las circunstancias que, en el ámbito empresarial, ha puesto de manifiesto el Covid-19 es, precisamente, la necesidad de los Programas de Compliance para proteger a las empresas de las consecuencias derivadas del coronavirus. Es decir, las empresas tienen en el Compliance el aliado perfecto para combatir y protegerse del Covid-19.

Pero, ¿cómo opera tal protección para evitar riesgos en las empresas? Es muy recomendable que las empresas elaboren un protocolo interno con todas las medidas adoptadas para evitar los contagios, no sólo de cara a su clientela, sino también entre sus trabajadores. Muchas de estas medidas han sido reguladas por los gobiernos estatal y/o autonómicos y tan sólo será necesario adaptarlas y cumplir con las mismas.

Evidentemente, la posibilidad de que se produzcan contagios supone un riesgo de comisión de varios delitos relacionados con la salud de las personas, protección de datos, falsificación de documentos, mercado y consumidores… y, por lo tanto, debe incluirse en el Programa de Compliance para la monitorización de tal riesgo. Dicho esto, ¿cómo incide Compliance en la protección de la empresa frente al Covid-19?

Compliance monitoriza el riesgo, realiza un seguimiento del cumplimiento de las diferentes medidas recogidas en el protocolo Covid-19 que ha elaborado la empresa, estableciendo los controles necesarios, a través de su plan de acción, y generando los registros adecuados para la trazabilidad del correcto cumplimiento de la empresa. Si se produjera un incidente relacionado con el coronavirus o, incluso, contagios o rebrotes provocados en el radio de acción de la empresa, esta tendrá que demostrar, en el seno de una investigación de índole administrativa o en sede judicial, dependiendo de la trascendencia y peligrosidad del incidente, que se elaboraron protocolos, adoptaron medidas, se aplicaron estas en todo momento y que las mismas eran las correctas, proporcionadas y adecuadas. Es decir, deberá acreditar que el incidente se produjo a pesar de todas las medidas implantadas y cumplidas, siendo tales medidas las correctas en el diseño y ejecución.

Esto es, deberá proporcionar a la Administración el protocolo aplicado y la trazabilidad adecuada del seguimiento y control de las medidas. Si de la documentación aportada se estima el correcto proceder de la empresa, a pesar de la concurrencia del incidente, esta quedará exonerada de responsabilidad alguna. En caso de no poseer un correcto Programa de Compliance o, poseyéndolo, este carezca de eficacia por ser insuficiente para la acreditación expuesta, deberá asumir la empresa las responsabilidades de los hechos acaecidos y, por tanto, la asunción de las sanciones administrativas o penales.

Como se puede observar, pese a pasar desapercibidos en la mayoría de los casos, los Programas de Compliance aportan un valor añadido fundamental a la seguridad jurídica de las organizaciones y, por ende, en la mejora de la imagen de estas.

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